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ROMANCE DEL ARRIERO |
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el camino de Astorga caminaba un arriero; buen zapato, buena media, buena bolsa de dinero. Arreaba siete machos, ocho con el delantero, nueve se pueden contar con el de la silla y freno. A la mitad del camino siete quintos le salieron: -A dónde camina el mozo, a dónde va el arriero. -Camino para La Mancha con un encargo que llevo. -A La Mancha iremos todos como buenos compañeros. De los siete que aquí vamos ninguno lleva dinero. -Por dinero lo hagáis |
que el dinero yo lo llevo, que tengo yo más doblones que estrellitas tiene el cielo; por dinero no lo hagáis, adelante, compañeros. Ya llegaron a una venta, pidieron vino y bebieron y el primer vaso que echaron fue para el mozo arriero. -Yo este vino no lo bebo, que es un cubo de veneno, que a mi no me engaña nadie en un pueblo forastero. Al decir estas palabras siete sables relucieron y el mozo tiró del suyo, que era de brillante acero. De la tercera estocada cuatro cayeron al suelo, |
los
otros tres que quedaron de patitas se valieron. Gritos daba la ventera por ver si la oía el pueblo, ha llegado la justicia y le han llevado prisionero. Escribe una carta al Rey contándole aquellos hechos, cada renglón que leía el Rey se iba sonriendo. -Si mato cuatro ladrones como si matara ciento, siete reales tiene el mozo mientras viva en este Reino. Por el camino de Astorga caminaba un arriero; buen zapato, buena media, buena bolsa de dinero. |