CANTAR DE BODAS

Todo el camino has venido
pisando de rosa en rosa,
a este jardín has llegado
a escoger la más hermosa
y a la puerta de la iglesia
la tomarás por esposa.
Dennos la niña, señores,
que aquí viven fladores.
Señores, dennos la niña
que aquí viene quien la fía:
el padrino y la madrina
y el novio en su compañía.
EL PADRINO:
- Venimos a cumplir una
palabra empeñada.
EL PADRE DE LA NOVIA:
- Cúmplase en hora buena.
Arrodíllese la niña
en este patio barrido,

que le echen la bendición
los padres que la han criado.
Arrodíllese la niña
en este patio regado,
que le echen la bendición
los padres que la han criado.
La bendición ya la tienes;
sal, niña, cuando quisieres.
Despídete, niña hermosa,
de la casa de tus padres
que esta es la última vez
que de ella soltera sales.
Despídete, niña hermosa,
de la casa de tu amiga
que ya te vas separando
como el grano de la espiga.
De donde sale la luna,
que todo la calle alumbra.

Sal de la casa de tus padres
y alumbra todas las calles.
Al entrar para la iglesia
pisarás losa sagrada,
la última de soltera,
la primera de casada.
El novio le dio a la novia
un anillo de oro fino
y ella le dio su palabra
que vale más que el anillo.
Por el sí que dio la niña
a la puerta de la iglesia,
por el sí que dio la niña
entró libre y salió presa.
Entró libre, sin cadena,
salió preso con doncella.
Entró libre sin prisiones,
salió preso con amores.
Salga, salga ya la madre

a recibir a su hija,
soltera salió de casa,
casada viene de misa.
Poned, madre, mesa,
manteles de lino,
que viene su hija
con él, su marido.
Poned, madre, mesa,
manteles de Holanda,
que viene su hija
con la gente honrada.
Sentad vos, madrina,
en silla florida.
Sentad vos, casada,
en silla enramada.
Que de buena parra
cortaste el racimo,
que de buena gente
tomaste marido.
EL PADRINO (arrojando un puñado de trigo a los pies del trono de la novia):
- Que este matrimonio sea fecundo como lo es el trigo.